La bella ha llegado

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Nefertiti, Neues Museum, Berlín, (Alemania)

Nefertiti no podía faltar en Moda de Arte, quizás solamente porque su significado que es “La bella ha llegado” nos deja con ganas de saber algo más sobre ella y el Antiguo Egipto.

Le persigue el misterio por su enorme belleza e influencia política a la sombra de su esposo Ajnatón, que reínó en el siglo XIV a.C. en el Horizonte del Sol, capital fundada en honor al disco solar Atón. Con trasiego de gentes que provenían de distintos orígenes, enriquecían e impregnaban a la ciudad con su vida, su cultura, sus costumbres y por qué no, con sus colores.

Considerada como una Diosa, las esculturas de la época señalan a Nefertiti como una mujer curvilínea vestida con ceñidas túnicas de lino, llamadas calasiris. El lino, tejido sobrio con el que se hacían vestidos de corte mínimo, acompañaba perfectamente a accesorios como ajorcas de esmaltes en la muñeca y en los tobillos o cuentas de diversos colores y tiras de cuero que ensalzaban y acompañaban la figura.

Era muy característico en las mujeres un maquillaje de tonos fuertes, negros en los ojos y rojo en los labios, grandes collares que rodeaban el cuello y los hombros, que no olvidan el añil y la riqueza de colores, así como grandes tocados que marcan no sólo una época, sino que además, aportan una personalidad fuerte e inspiradora a los diseños más actuales.

Este tipo de estilismo se ha recreado en numerosas ocasiones en el cine. Quizás el ejemplo llevado a su máximo nivel, podemos encontrarlo en el vestuario que Elizabeth Taylor luce en la película Cleopatra, aunque este personaje histórico sea muy posterior a Nefertiti.