El lino… un material antiguo y polivalente

Prenda de lino

Prenda de lino

El lino es un tejido que está y ha estado de moda en estos últimos años. Muchos diseñadores utilizan este material para dar una textura especial a sus colecciones. Esto nos puede llevar a pensar que se trata de un elemento reciente o que su uso para la confección de prendas es una moda actual.

Nada más lejano a la realidad. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que el lino es, quizás, uno de los primeros productos que se utilizaron para la confección de tejidos. De hecho, las telas utilizadas en el proceso de embalsamamiento de las momias en el Antiguo Egipto estaban elaboradas con lino. Lo más increíble es que en algunas de estas momias, algunas de ellas con más de 3000 años de antigüedad, este tejido aparece en un estado de conservación excelente.

Existen pruebas de que el lino se conocía en Europa desde el neolítico y, antes de que se conociera el algodón, era el material más utilizado en la industria textil, después de la lana.

Proceso de hilado del lino (EE.UU, 1945)

Proceso de hilado del lino (EE.UU, 1945)

El lino es una planta herbácea de la que se aprovecha su tallo para elaborar tejidos y la semilla, para extraer harinas o aceites (el aceite de linaza). El tejido elaborado con lino es ligero y fresco.

La planta de lino es muy versátil. Quizás su uso más conocido sea el textil, pero también posee algunas propiedades medicinales y nutricionales (sus semillas son ricas en Omega 3, fibra y antioxidantes). Otro aspecto que puede resultar curioso es que las fibras de lino se usan para elaborar hebras que se utilizan para realizar suturas en intervenciones quirúrgicas.

A principios del siglo XX el lino se utilizaba como tejido de ropa interior, pero a partir de la primera década del siglo pasado comenzó a emplearse para ropa exterior de verano y así ha llegado hasta nuestros días.

Como podéis observar, el lino es un compañero de viaje de la humanidad desde tiempos inmemoriales.

La bella ha llegado

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Nefertiti, Neues Museum, Berlín, (Alemania)

Nefertiti no podía faltar en Moda de Arte, quizás solamente porque su significado que es “La bella ha llegado” nos deja con ganas de saber algo más sobre ella y el Antiguo Egipto.

Le persigue el misterio por su enorme belleza e influencia política a la sombra de su esposo Ajnatón, que reínó en el siglo XIV a.C. en el Horizonte del Sol, capital fundada en honor al disco solar Atón. Con trasiego de gentes que provenían de distintos orígenes, enriquecían e impregnaban a la ciudad con su vida, su cultura, sus costumbres y por qué no, con sus colores.

Considerada como una Diosa, las esculturas de la época señalan a Nefertiti como una mujer curvilínea vestida con ceñidas túnicas de lino, llamadas calasiris. El lino, tejido sobrio con el que se hacían vestidos de corte mínimo, acompañaba perfectamente a accesorios como ajorcas de esmaltes en la muñeca y en los tobillos o cuentas de diversos colores y tiras de cuero que ensalzaban y acompañaban la figura.

Era muy característico en las mujeres un maquillaje de tonos fuertes, negros en los ojos y rojo en los labios, grandes collares que rodeaban el cuello y los hombros, que no olvidan el añil y la riqueza de colores, así como grandes tocados que marcan no sólo una época, sino que además, aportan una personalidad fuerte e inspiradora a los diseños más actuales.

Este tipo de estilismo se ha recreado en numerosas ocasiones en el cine. Quizás el ejemplo llevado a su máximo nivel, podemos encontrarlo en el vestuario que Elizabeth Taylor luce en la película Cleopatra, aunque este personaje histórico sea muy posterior a Nefertiti.