Los telares y el origen de la informática

A primera vista parece que la elaboración de tejidos y el origen de la informática tienen poca o ninguna relación.

Las primeras máquinas que permitían realizar cálculos se remontan a la época de Pascal y Leibniz. Eran artilugios mecánicos con una capacidad muy limitada.

El matemático inglés Charles Babbage (1791-1871) puede considerarse como el padre de la computación moderna por sus diseños, aunque no pudo llevarlos a la práctica. Sugirió el uso de tarjetas perforadas para controlar el funcionamiento de su máquina analítica.

Tarjetas perforadas utilizadas en un telar de Jaquard

Tarjetas perforadas utilizadas en un telar de Jaquard

Sin embargo desde inicios del siglo XVIII ya se utilizaban rollos de papel perforado para controlar los telares. A principios del siglo XIX Joseph Marie Jacquard (1752-1834) construyó una máquina para fabricar telas que utilizaba tarjetas perforadas que permitían elaborar diseños complejos muy fácilmente y, en consecuencia, obtuvo un gran éxito.

La tecnología de las tarjetas perforadas se trasladó a los procesos de cómputo mecánicos en los primeros ordenadores y quizás el primer hito fue su uso en la elaboración del censo de EE.UU. de 1890.

Como curiosidad, la empresa encargada de diseñar ese censo se unió con otras dos más para fundar una empresa que le sonará bastante, IBM.

Las tarjetas perforadas estuvieron en uso hasta mediados de los años 70, que fueron sustituidas por soportes magnéticos (cintas, disquetes o discos duros).

Como se puede observar, una idea brillante puede utilizarse en ámbitos muy diversos, solo hace falta ver los problemas desde puntos de vista diferentes a los habituales y encontraremos la solución. Una vez más, diseño, moda, ingenio y tecnología van de la mano.