El mundo de los colores

Seguramente te habrás preguntado alguna vez sobre el origen de la multitud de colores que aparecen en las prendas que vestimos.

Hasta mediados del siglo XIX, la mayoría de los tintes que se utilizaba para dar color a la ropa tenían una procedencia natural (vegetal, animal,…) y, en algunos casos, eran extremadamente caros dada la dificultad de su elaboración, lo que proporcionaba un cierto estatus social a quien vestía ropajes de un color concreto.

Color púrpura

Color púrpura

Por ejemplo, el tinte que permitía obtener prendas de color púrpura se obtenía a partir de unos moluscos marinos. Estos tintes eran tan caros que llevar prendas de este color adquirió un matiz simbólico de nobleza. En la Roma imperial solamente el emperador podía vestir prendas de color púrpura.

Color carmín

Color carmín

Posteriormente un sucedáneo de este color, el carmín, mucho más barato, pues se elabora a partir de una cochinilla, sustituyó al púrpura como “color noble”.

Sin embargo, en la antigüedad existían tintes accesibles, como por ejemplo, el añil o índigo que, además de tener propiedades antisépticas, proporcionaba un color azul. Este tinte se obtiene de una familia de plantas que crece en climas cálidos.

En la Revolución Industrial, los procesos químicos sobre el carbón impulsaron una potente industria que se orientó hacia a la búsqueda de la síntesis de productos que sustituyeran a los naturales que eran escasos y caros de elaborar.

Color añil

Color añil

Así William Henry Perkins (1836-1907) intentando sintetizar la quinina, el único producto que en esa época que existía para combatir el paludismo, pensó que oxidando alitoluidina lo iba a conseguir. Sin embargo, en el intento fracasó y lo que obtuvo fue un producto negro con tintes rojizos. Al lavar el matraz con alcohol se encontró con una sustancia de color violeta que teñía la seda. La denominó malva y patentó el procedimiento en 1856. Probablemente éste fue el primer tinte sintético fruto, en parte, de la casualidad.

Quizás este fue el inicio de la carrera en la búsqueda de procedimientos que permitieran poner color a nuestras prendas de una forma barata y variada y que hoy disfrutamos.