La reina de los Oscar

Edith Head (Fuente: The Red List)

Edith Head (Fuente: The Red List)

En vísperas de la ceremonia de entrega de los Globos de Oro y en la antesala de los Oscar se hacen numerosas quinielas sobre posibles ganadores o ganadoras. En este caso siempre tendemos a pensar el los premios “grandes” (mejor película, actor, actriz, director,…) pero hay otros premios quizás no tan vistosos pero fundamentales a la hora de que una película funcione.

Uno de esos premios “menores” es el relativo al diseño de vestuario. ¿Os imagináis Vacaciones en Roma con Audrey Hepburn vestida de otra manera o a Robert Redford y Paul Newman con otro vestuario en El Golpe?

Quizás no sepas que detrás de esos vestuarios se encuentra la mujer que más veces ha sido nominada a los Oscar y que más estatuillas tiene en su poder. Se trata de Edith Head (1897-1981), que estuvo nominada en 35 ocasiones y lo ganó en 8. Leer más

El origen de la moda

Vestido elaborado por la casa Worth (Fuente: St Edmundsbury Borough Council)

Vestido elaborado por la casa Worth (Fuente: St Edmundsbury Borough Council)

Según el Diccionario de la Real Academia, la palabra moda se define como “Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos”.

Según esta definición, podríamos decir que la moda existe desde que el ser humano tiene consciencia de sí mismo. Sin embargo, en este pequeño artículo voy reducir el concepto de moda a tiempos más recientes.

Las clases dirigentes han marcado durante siglos —en relación a los usos y costumbres relativos a la apariencia externa— lo que se lleva y lo que no. Aparte de disponer de medios económicos para poder sufragar los gastos de vestimenta, ésta siempre fue un distintivo de la clase social a la que se pertenecía.

Hasta el siglo XIX, la confección de prendas para la alta sociedad estaba circunscrita a costureras a las que los clientes imponían sus propios criterios. Así pues, las modas estaban marcadas más por los gustos de la corte que por la posible creatividad de las personas que elaboraban las prendas. Leer más

La Lycra

¿Quién no ha escuchado o utilizado alguna vez la palabra Lycra©? El Diccionario de la Real Academia la define como “tejido sintético elástico, utilizado generalmente en la confección de prendas de vestir.”

Diseño de Alexander Wang para H&M

Diseño de Alexander Wang para H&M

Sin embargo, la Lycra© no es un tejido sino una marca comercial. Este es uno de los casos en el que la marca se identifica con el producto, como ocurre con el pósit (derivado de la marca Post-it©), palabra reconocida para designar a la “hoja pequeña de papel, empleada generalmente para escribir notas, con una franja autoadhesiva en el reverso, que permite pegarla y despegarla con facilidad.”

El elastano o spandex es una fibra sintética, descubierta en 1958 por Joseph Shivers, químico de la compañía Dupont, empresa que la patentó bajo el nombre comercial de Lycra©.

Este material surgió de la necesidad de encontrar un sustituto sintético del caucho natural. En contra lo que se pueda parecer en un principio, el elastano no es un tejido como tal, sino que se trata de una de las fibras que lo componen. Leer más

El lino… un material antiguo y polivalente

Prenda de lino

Prenda de lino

El lino es un tejido que está y ha estado de moda en estos últimos años. Muchos diseñadores utilizan este material para dar una textura especial a sus colecciones. Esto nos puede llevar a pensar que se trata de un elemento reciente o que su uso para la confección de prendas es una moda actual.

Nada más lejano a la realidad. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que el lino es, quizás, uno de los primeros productos que se utilizaron para la confección de tejidos. De hecho, las telas utilizadas en el proceso de embalsamamiento de las momias en el Antiguo Egipto estaban elaboradas con lino. Lo más increíble es que en algunas de estas momias, algunas de ellas con más de 3000 años de antigüedad, este tejido aparece en un estado de conservación excelente.

Existen pruebas de que el lino se conocía en Europa desde el neolítico y, antes de que se conociera el algodón, era el material más utilizado en la industria textil, después de la lana.

Proceso de hilado del lino (EE.UU, 1945)

Proceso de hilado del lino (EE.UU, 1945)

El lino es una planta herbácea de la que se aprovecha su tallo para elaborar tejidos y la semilla, para extraer harinas o aceites (el aceite de linaza). El tejido elaborado con lino es ligero y fresco.

La planta de lino es muy versátil. Quizás su uso más conocido sea el textil, pero también posee algunas propiedades medicinales y nutricionales (sus semillas son ricas en Omega 3, fibra y antioxidantes). Otro aspecto que puede resultar curioso es que las fibras de lino se usan para elaborar hebras que se utilizan para realizar suturas en intervenciones quirúrgicas.

A principios del siglo XX el lino se utilizaba como tejido de ropa interior, pero a partir de la primera década del siglo pasado comenzó a emplearse para ropa exterior de verano y así ha llegado hasta nuestros días.

Como podéis observar, el lino es un compañero de viaje de la humanidad desde tiempos inmemoriales.

Los telares y el origen de la informática

A primera vista parece que la elaboración de tejidos y el origen de la informática tienen poca o ninguna relación.

Las primeras máquinas que permitían realizar cálculos se remontan a la época de Pascal y Leibniz. Eran artilugios mecánicos con una capacidad muy limitada.

El matemático inglés Charles Babbage (1791-1871) puede considerarse como el padre de la computación moderna por sus diseños, aunque no pudo llevarlos a la práctica. Sugirió el uso de tarjetas perforadas para controlar el funcionamiento de su máquina analítica.

Tarjetas perforadas utilizadas en un telar de Jaquard

Tarjetas perforadas utilizadas en un telar de Jaquard

Sin embargo desde inicios del siglo XVIII ya se utilizaban rollos de papel perforado para controlar los telares. A principios del siglo XIX Joseph Marie Jacquard (1752-1834) construyó una máquina para fabricar telas que utilizaba tarjetas perforadas que permitían elaborar diseños complejos muy fácilmente y, en consecuencia, obtuvo un gran éxito.

La tecnología de las tarjetas perforadas se trasladó a los procesos de cómputo mecánicos en los primeros ordenadores y quizás el primer hito fue su uso en la elaboración del censo de EE.UU. de 1890.

Como curiosidad, la empresa encargada de diseñar ese censo se unió con otras dos más para fundar una empresa que le sonará bastante, IBM.

Las tarjetas perforadas estuvieron en uso hasta mediados de los años 70, que fueron sustituidas por soportes magnéticos (cintas, disquetes o discos duros).

Como se puede observar, una idea brillante puede utilizarse en ámbitos muy diversos, solo hace falta ver los problemas desde puntos de vista diferentes a los habituales y encontraremos la solución. Una vez más, diseño, moda, ingenio y tecnología van de la mano.

El mundo de los colores

Seguramente te habrás preguntado alguna vez sobre el origen de la multitud de colores que aparecen en las prendas que vestimos.

Hasta mediados del siglo XIX, la mayoría de los tintes que se utilizaba para dar color a la ropa tenían una procedencia natural (vegetal, animal,…) y, en algunos casos, eran extremadamente caros dada la dificultad de su elaboración, lo que proporcionaba un cierto estatus social a quien vestía ropajes de un color concreto.

Color púrpura

Color púrpura

Por ejemplo, el tinte que permitía obtener prendas de color púrpura se obtenía a partir de unos moluscos marinos. Estos tintes eran tan caros que llevar prendas de este color adquirió un matiz simbólico de nobleza. En la Roma imperial solamente el emperador podía vestir prendas de color púrpura.

Color carmín

Color carmín

Posteriormente un sucedáneo de este color, el carmín, mucho más barato, pues se elabora a partir de una cochinilla, sustituyó al púrpura como “color noble”.

Sin embargo, en la antigüedad existían tintes accesibles, como por ejemplo, el añil o índigo que, además de tener propiedades antisépticas, proporcionaba un color azul. Este tinte se obtiene de una familia de plantas que crece en climas cálidos.

En la Revolución Industrial, los procesos químicos sobre el carbón impulsaron una potente industria que se orientó hacia a la búsqueda de la síntesis de productos que sustituyeran a los naturales que eran escasos y caros de elaborar.

Color añil

Color añil

Así William Henry Perkins (1836-1907) intentando sintetizar la quinina, el único producto que en esa época que existía para combatir el paludismo, pensó que oxidando alitoluidina lo iba a conseguir. Sin embargo, en el intento fracasó y lo que obtuvo fue un producto negro con tintes rojizos. Al lavar el matraz con alcohol se encontró con una sustancia de color violeta que teñía la seda. La denominó malva y patentó el procedimiento en 1856. Probablemente éste fue el primer tinte sintético fruto, en parte, de la casualidad.

Quizás este fue el inicio de la carrera en la búsqueda de procedimientos que permitieran poner color a nuestras prendas de una forma barata y variada y que hoy disfrutamos.

La bella ha llegado

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Nefertiti, Neues Museum, Berlín, (Alemania)

Nefertiti no podía faltar en Moda de Arte, quizás solamente porque su significado que es “La bella ha llegado” nos deja con ganas de saber algo más sobre ella y el Antiguo Egipto.

Le persigue el misterio por su enorme belleza e influencia política a la sombra de su esposo Ajnatón, que reínó en el siglo XIV a.C. en el Horizonte del Sol, capital fundada en honor al disco solar Atón. Con trasiego de gentes que provenían de distintos orígenes, enriquecían e impregnaban a la ciudad con su vida, su cultura, sus costumbres y por qué no, con sus colores.

Considerada como una Diosa, las esculturas de la época señalan a Nefertiti como una mujer curvilínea vestida con ceñidas túnicas de lino, llamadas calasiris. El lino, tejido sobrio con el que se hacían vestidos de corte mínimo, acompañaba perfectamente a accesorios como ajorcas de esmaltes en la muñeca y en los tobillos o cuentas de diversos colores y tiras de cuero que ensalzaban y acompañaban la figura.

Era muy característico en las mujeres un maquillaje de tonos fuertes, negros en los ojos y rojo en los labios, grandes collares que rodeaban el cuello y los hombros, que no olvidan el añil y la riqueza de colores, así como grandes tocados que marcan no sólo una época, sino que además, aportan una personalidad fuerte e inspiradora a los diseños más actuales.

Este tipo de estilismo se ha recreado en numerosas ocasiones en el cine. Quizás el ejemplo llevado a su máximo nivel, podemos encontrarlo en el vestuario que Elizabeth Taylor luce en la película Cleopatra, aunque este personaje histórico sea muy posterior a Nefertiti.