Adios al hombre, bienvenida la leyenda

By Jean-Luc Ourlin

The Thin White Duke (1976) by Jean-Luc Ourlin

El pasado 10 de enero desayunamos con la triste noticia del fallecimiento de uno de los grandes iconos del siglo XX, David Bowie.

Me atrevería a decir que Bowie (David Jones) ha sido, probablemente, uno de los artistas más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado. Siempre supo estar un paso más adelante, rompiendo moldes, provocador, inclasificable… Muchos siguieron su estela pero nunca lo alcanzaron. Incansable, cada obra aportaba algo nuevo, diferente.

Para la mayoría, Bowie era un simple músico, con grandes hits como Space Oddity, Heroes o Let’s dance. Sin embargo era mucho más, un artista global. Abordó muchos aspectos artísticos: cine, arte, fotografía, moda… ¿Quién no recuerda su magnética interpretación en Feliz Navidad, Mr. Lawrence? ¿o ese Rey de los Goblins en Dentro del Laberinto?

Bowie fue un personaje en sí mismo. Se fue transmutando en distintos seres: de Ziggy Stardust pasó a Aladin Sane hasta llegar al The Thin White Duke, todos ellos iconos de su época. Aparte de su calidad musical, siempre aportó algo más es su puesta en escena. Sus looks fueron rompedores, provocadores, adelantados a su tiempo. Algunos lo acusaron de ser un depredador, que vampirizaba a los que se acercaban a él. Yo no estoy en absoluto de acuerdo con esta afirmación; supo ver lo que nadie veía en su momento. Es cierto que siempre se rodeó de artistas impresionantes que le permitieron obtener resultados artísticos de una calidad excepcional.

La relación de Bowie con la moda siempre fue intensa (su mujer Iman fue una de las pioneras de lo que hoy conocemos como top models). Mantuvo colaboraciones con grandes diseñadores. Sus espectaculares trajes de la época Ziggy, realizados por el diseñador japonés Kansai Yamamoto, rompieron todos los moldes. Nadie en esa época se hubiera atrevido a salir a un escenario caracterizado de esa forma.

Portada de Earthling

Portada de Earthling (1997)

Posteriormente fue evolucionando hacia otras estéticas, profusamente imitadas por sus contemporáneos. No hay más que darse una vuelta por la hemeroteca o visionar programas antiguos (o actuales) de televisión para percibir su influencia.

Por destacar algo, no puedo por menos que mencionar la casaca que Alexander McQueen diseñó para él y que aparece en la portada de su disco Earthling. McQueen también diseñó todo el vestuario para su gira.

Podríamos estar hablando horas y horas de las aportaciones de Bowie al mundo de la música, de la moda o del arte, pero os dejo con un vídeo de una de sus canciones. No es uno de sus grandes hits, incluso la versión que se publicó con los Pet Shop Boys puede que os resulte un poco decepcionante, pero esta acutuación en vivo tiene toda la fuerza que David Bowie proyectaba en sus trabajos. ¡Ojo a la energía de Sterling Campbell en la batería!. Disfrutad de Hello Spaceboy.

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